ALCANZAR EL EXITO…LA IMPORTANCIA DE PRACTICAR DELIBERADAMENTE

Últimamente he tenido la ocasión de leer un libro muy interesante acerca del origen del éxito en varios campos.

La premisa, que me pareció cautivadora y tranquilizadora, es que el éxito  no depende de la genialidad (IQ) o el talento natural “especial” de los individuos y que, por lo tanto, no existen ventajas ni atajos; se trata más de una cuestión de carácter,  disciplina, pasión  y perseverancia.

El éxito no es un hecho puntual, no ocurre “de la noche a la mañana”, no es un sprint, sino un maratón; es una historia que toma tiempo para escribirse y que depende sobretodo de nuestra capacidad de mantener enfocada la atención en un objetivo claro,  adquirir nuevas habilidades y crecer  constantemente.

El libro del que estoy hablando se titula “Outliers” (Fueras de Serie, en Castellano, se puede encontrar fácilmente en amazon), en el, su autor –  Malcolm Gladwell – se refiere a la teoría desarrollada por Anders Ericsson y  realiza un extensiva investigación sobre el éxito  estudiando las vidas de gente extremadamente exitosa en diferentes campos –desde violinistas hasta programadores como Bill Gates, desde atletas como Michael Jordan hasta innovadores como Steve Jobs-  y su conclusión es que se requiere un nivel razonable de talento y habilidades (que es el que todos poseemos en promedio) y alrededor de 10,000 horas de práctica deliberada para alcanzar la maestría,  el éxito y la excelencia  en un campo determinado.

Lo que me pareció muy interesante es que bajo esta premisa nadie es exento de tener  éxito en la vida, puesto que depende más de factores que están (o deberían estar) bajo el control de uno mismo.

De esta forma el éxito pasa de ser una especie de boleto de lotería y se convierte en algo mucho más democrático. Ahora el punto es: nos lo vamos a creer y vamos a poner de nuestra parte para alcanzarlo o seguiremos culpando factores externos de nuestra falta de éxito? Personalmente tengo clara mi línea de acción.

Ahora bien, recomiendo este libro porqué contiene muchas ideas interesantes y por su contenido esperanzador, pero también hay que decir que ya salió un estudio de Princeton que matiza la teoría de la practica deliberada aplicada a ámbitos profesionales, explicando que es bastante más efectivo en campos como la música, el deporte pero que su efectividad baja en relación al ámbito profesional.

A ser sincero estos matices también se me ocurrieron durante la lectura del libro pero creo que hay bastantes ámbitos profesionales en que, aún sin ser la panacea, una práctica deliberada, puede dar cierta ventaja con respeto a quien no la realiza.

Yo trabajo mucho con profesionales de disciplinas artísticas y allí es muy evidente que quien practica y practica y vive y respira su profesión fuera y dentro del puesto de trabajo llega a ser mejor profesional y llega a trabajar en los mejores estudios y proyectos (pienso en este caso a dibujantes, animadores, y demás perfiles artísticos involucrados en el campo cinematográfico).

También creo que la práctica deliberada puede ser una estrategia útil para alcanzar el éxito en actividades de emprendimiento, sobre todo cuando tienen que ver con actividades comerciales y  con aquellas actividades que requieren alcanzar resultados concretos y medibles (números de contratos, nivel de facturación, habilidad para escribir en un blog, habilidad para contactar con posibles socios o clientes, etc..)

¿Que es la practica deliberada, exactamente?

Ahora bien, que se entiende exactamente con practica deliberada? Como ya comentamos Gadwell en su libro se refiere a un estudio del psicólogo Anders Ericson,

En el estudio original de Ericson se comentaba que los expertos alcanzan su máximo rendimiento practicando de una determinada manera: se trata de hacer un esfuerzo deliberado para convertirse en un experto. Este esfuerzo se caracteriza por desmenuzar las habilidades requeridas en partes más pequeñas y practicar estas partes en repetidas ocasiones. Entre práctica y práctica, los expertos obtienen feedback y reflexionan sobre su propio rendimiento, lo que les orienta y guía para su posterior puesta en práctica en otra ocasión. El trabajo de Ericsson ha llevado a comprender el hecho de que la mera práctica lleva al estancamiento, y que sólo la práctica deliberada puede llevar a la “perfección”. Sin este aspecto “deliberado”, la práctica puede conducir a la automaticidad y a detener el desarrollo, mientras que los expertos se caracterizan siempre por tratar de mejorar su rendimiento más allá de su nivel actual.

Para resumir, Este tipo de práctica no incluye la repetición mecánica: busca hacer bien algo que no hacemos bien, concentrarnos en los errores y corregirlos, mejorar cada vez lo que hemos aprendido.

Y va en dos vías: mejorando lo que aún no hacemos con perfección y extendiendo el alcance de la recién ganada habilidad.

Importante para la práctica deliberada la figura del entrenador, el coach o mentor….esto se comprueba por el hecho que cualquier que haya alcanzado e éxito en algún campo no deja de estudiar, practicar o entrenar y recibir feedbacks objetivos.

La “práctica deliberada” debe cumplir algunas condiciones para que sea efectiva:

  •   Se debe practicar fuera de la zona donde ya se esté confortable, pero sin que resulte imposible avanzar.
  •   Debe ser una práctica especificamente pensada y diseñada para el caso  concreto. Debe costar un gran esfuerzo mental tanto si es algo físico como si es intelectual.
  •   Debe ser repetible y debes repetirlo bien.
  •   Y se debe tener un feedback inmediato y regular para poder aprender de los errores.

La práctica deliberada no es sencilla. Lo normal es que no lo pueda hacer uno  mismo, porqué es muy complicado ser objetivo y por tanto se necesita un coach o un mentor. Alguien con suficientes conocimientos para que pueda diseñar un entrenamiento específico, mantener en la zona de prácticas idónea y que dé un feedback constante y objetivo (y de utilidad).

Un Ejemplo histórico de adquisición de una habilidad es el de Benjamin Franklin:

Su padre le impulsó a escribir mejor y él, de forma instintiva, realizó un aprendizaje mediante la práctica deliberada.

Dedicó muchas horas a leer ensayos publicados en algunas de las revistas donde él quería publicar como la publicación “The Spectator”. Los leía, analizaba su estructura, apuntaba las ideas en sus propias palabras, los repetía de memoria y los dejaba unas semanas hasta que se le olvidasen. Después intentaba volver a escribir el ensayo y lo comparaba con el original. Llegó incluso a escribir en verso los ensayos para forzarse a aprender un mayor vocabulario. Y esta es practica deliberada.

El resultado fue que sus habilidades mejoraron sorprendentemente y hoy en día es recordado por su capacidad de escritura y oratoria.

Referencias:

Ericsson, KA. “Deliberate practice and the acquisition and maintenance of expert performance: a general overview”

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